Una primera visita breve
Elige unos pocos caminos abiertos alrededor del pazo en vez de intentar completar un circuito. Dedica los primeros minutos a orientarte y después escoge un árbol ornamental y un grupo de arbustos para observarlos. Contempla el edificio desde las zonas de uso público donde lo permitan las barreras y reserva tiempo para volver por el mismo acceso que te haya resultado cómodo. Esta opción encaja bien cuando la atención, el tiempo o las fuerzas aconsejan una visita más corta.













