Aquí merece la pena empezar con un paseo corto. El parque regional se extiende por buena parte del oeste de Madrid, pero el área recreativa del Puente del Retamar, en Las Rozas, ofrece un punto de partida manejable. Ven a recorrer la senda botánica, contemplar el puente antiguo y dedicar un rato a observar lo que se mueve entre los árboles o sobre el agua.
La B3 Senda Botánica Puente del Retamar figura como un recorrido de 1 km y dificultad baja. Es una buena opción para un paseo tranquilo por la naturaleza, siempre que el estado del terreno y del río sea adecuado para el grupo. Lee los paneles, compara los árboles junto al agua y aprovecha el área recreativa para descansar, sin convertir el paseo en una tarea que haya que terminar cuanto antes.
En los bosques de ribera del parque hay sauces, álamos, chopos y fresnos, mientras que las zonas más secas albergan bosque mediterráneo y tierras de cultivo. Los árboles junto al agua ayudan a sujetar las orillas y dan cobijo a la fauna. Durante el paseo botánico, fíjate en todo lo que pueden revelar los cambios de sombra, la forma de las hojas o la humedad del suelo, incluso antes de identificar una especie.
El puente añade otro motivo para detenerse. Sus siete arcos de granito formaban parte del antiguo camino entre Madrid y El Escorial. Observa la forma de las pilas y cómo se apoya la estructura sobre el río desde el acceso público que esté abierto. Se puede disfrutar del puente sin trepar por la estructura de piedra ni bajar hasta el borde del agua.
Si a todos os apetece caminar más, la ruta LR-06, descrita por separado, une el embalse de Molino de la Hoz con Retamar. Es distinta de la B3 e incluye cruces de arroyos y un paso bajo la carretera. Comprueba antes su estado y organiza la vuelta. En Retamar hay suficiente para disfrutar sin añadir ese tramo. ¿Te preguntas qué ave o insecto es? Descúbrelo durante tu visita usando la app de naturaleza Snappit.
El Puente del Retamar data de finales del siglo XVII o comienzos del XVIII y formaba parte del Camino Real entre Madrid y El Escorial. Sus arcos de granito recuerdan que este era un lugar de paso mucho antes de convertirse en un espacio para pasear.
El parque regional se declaró mediante la Ley 20/1999, de 3 de mayo. Su protección reúne hábitats fluviales, bosque mediterráneo y terrenos modelados por la agricultura y el pastoreo. La memoria de gestión de 2025 recoge trabajos de mantenimiento en el entorno del puente de Retamar, el área recreativa y la senda botánica, dentro de la atención continuada que necesita un paisaje muy visitado y próximo a núcleos urbanos.