Mirador El Portil: la opción corta
Haz del mirador tu primera parada. Recorre con la vista el agua abierta y después el borde de la vegetación alta. Mirar una zona pequeña durante unos minutos suele resultar más gratificante que cambiar de sitio continuamente. Si el grupo está cansado, la luz es demasiado intensa o el camino no parece adecuado, puedes dar por terminada aquí la visita.
Comprueba tanto el acceso desde el lugar donde aparques o la parada de autobús como la propia plataforma. Un símbolo de accesibilidad no informa por sí solo de los bordillos, la anchura libre de paso, las pendientes o el estado de las tablas.







